
En la novela, se plantea que una neuróloga para probar su maquina experimental usa un delfín al que ya lo han estudiado para que sirva de conejillo de indias. Lo van a adaptar al cuerpo de un hombre en muerte cerebral que donó su cuerpo para ésto.
Luisa, la doctora, no provee que el delfín sobreviviere mucho tiempo.